Consejos para evitar el dolor post-entrenamiento

Interesante, sobre todo, para aquellos que están comenzando a correr.

28 de mayo de 2018

Si comenzaste a correr hace poco, sin duda has sufrido con algunos dolores musculares el día después del entrenamiento. Pero no te alarmes. Tales dolores son comunes y hay algunos trucos que pueden ayudarte a deshacerte de ellos más rápidamente.

Los dolores musculares aparecen porque durante el ejercicio se producen algunas lesiones musculares que se manifiestan después 24 horas de la actividad. Son generalmente peores en el comienzo, ya que el cuerpo de la persona no está adaptado a la actividad. Sin embargo, con el aumento regular y progresivo en el volumen de entrenamiento, el dolor tiende a mejorar al cabo de tres semanas.

Pero si todavía te encuentras en ese período de adaptación y no soportas ya el dolor después del entrenamiento, pon atención a estos cinco consejos sobre cómo aliviar los dolores:

1. Contraste de temperaturas: mientras que el frío disminuye la inflamación, el metabolismo local y los estímulos dolorosos, el calor, en la mayoría de los casos, promueve la vasodilatación, lo que mejora la función muscular y la elasticidad de los tejidos (tendones y músculos). Por tanto, alternar las temperaturas facilita en gran medida la mejora del proceso inflamatorio local.

2. Calentamiento: no comiences a correr sin calentar el cuerpo antes. Haz una pequeña serie de ejercicios para aumentar ligeramente tu frecuencia cardíaca y respiratoria, y también prepara las articulaciones. Esto ayudará a proteger tus músculos.

3. Enfría: así como no debes comenzar los entrenamientos sin calentamiento previo, no es recomendable dejar de correr inmediatamente. Procura desacelerar el ritmo poco a poco y, si puedes, termina el entrenamiento con una corta caminata. La técnica ayuda a reducir la tensión muscular y por lo tanto reducir el riesgo de lesión.

4. Masajes: no hay necesidad de recurrir a un profesional, el auto-masaje puede ser suficiente para ayudar a relajar los músculos y aliviar el dolor. La técnica aumenta el flujo de sangre a los músculos y acelera la eliminación de sustancias inflamatorias que causan el malestar.

5. Hidratación: muchos recuerdan beber agua durante todo el entrenamiento, pero se olvidan de que necesitan mantenerse hidratados durante todo el día. La ingesta adecuada de líquidos ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo, retrasar la fatiga muscular y prevenir los calambres.

Por: Salud y Bienestar – Activo

Dejar un comentario

© 2018 Pontificia Universidad Católica del Perú - Todos los derechos reservados

Av. Universitaria N°1801, San Miguel, Lima 32 - Perú | Teléfono: (511) 626-2000

Arriba Menú